Fecha: xx/xx/20xx


Fernando Sánchez Dragó: Soria en su vida y obra.


El incansable Fernando Sanchez Dragó, nada más ser presentado por el presidende de la Casa de Soria, ha hilvanado una exposición de casi dos horas sin ni siquiera sorber el vaso de agua que se le tenía preparado, explicando sus vivencias y cómo esas vivencias se reflejan en sus libros, desde el grueso tomo de Gárgoris y Habidis hasta el último que hoy nos presentaba : "Pacto de Sangre"

Sánchez Dragó ha estado vinculado a la Casa de Soria. No en vano fue "Soriano del Año" hace ya más de una década. En 2008, con motivo del homenaje de "El Rincón de Thot" a este escritor, la Casa de Soria recibió su visita, aquella vez centrada en las influencias egipcias, constantes en la literatura y en los programas de televisión donde interviene: escarabajos, gatos, mitología egipcia. Algunas cosas ha vuelto a repetir de lo que entonces se expuso, pero en esta ocasión se ha centrado más en las influencias que Soria capital primero, y Castilfrio de la Sierra en su etapa actual, han tenido en su reconocida producción literaria.

Su exposición ha comenzado aludiendo al "Genius loci" o espíritu protector de lugar; a lo que los franceses denominarían "le terroir" y que en español se puede acercar a lo que llamamos el "terruño". Siendo ciudadano del mundo, es en Castilfrío donde concentra hoy 100.000 (cien mil) libros, en lo que puede considerarse una de las mayores bibliotecas privadas; un pueblo en el que se ubicó cuando algunos familiares quisieron poner en venta la casa de sus antepasados, y él se decidió a comprarla y acondicionarla para tener en ella su "terruño".

Nos ha hablado de su familia, de su filosofía de la vida y de su realidad revuelta con sueños, con espíritus y hasta con cacofonías; de forma que uno ha de esforzarse, al oirlo, para distinguir entre la realidad que todos vemos y las interpretaciones metafísicas que él nos ofrece. Ha descrito sus detenciones al rebelarse contra la dictadura, su paso por los calabozos, su exilio, sus vivencias en otros lugares, sus experiencias personales y su desprecio exento de rencor hacia todo lo que suponga encorsetar a la libertad de la persona humana, y a las instituciones que la hacen esclava y uniforme.

Recuerda la Soria que olía y donde se respiraba aire libre como si fuera un territorio del Oeste, y rechaza esta Soria limpia, ordenada, domesticada (según si visión). Su mejor recuerdo es del tiempo de niño, cuando vivió en la casa de la librería Las Heras y devoró todos los libros sin descanso; y por si fueran pocos, esperaba siempre a que se abriera la biblioteca existente en la Dehesa, al lado de la rosaleda, para seguir en su afición por la literatura.

Dada su presencia en la pequeña pantalla (ahora ya no tan pequeña) pocas personas desconocen vivencias de Sánchez Dragó, pero no cabe duda que su charla en la Casa de Soria en Madrid ha contribuido a que comprendamos más los diferentes entornos en los que se ha movido durante la vida, para saber más cómo está encadenada a ella el contenido de sus libros, en los cuales nos ha recordado que, aún siendo cambiados los nombres, será facil descubrir imágenes sorianas, la ciudad, el Duero, San Polo y las Tierras Altas.

Al final parece que se siente mayor a sus 76 años, aunque físicamente no muestra ningún signo de ancianidad, ni de debilidad ni de agotamiento. Al igual que el libro escrito para su hijo reciente, al que por razones biológicas cree que acompañará pocos años, esta proyección de su existencia más allá de los años que queden de vida nos la ha contado en plan familiar en la Casa de Soria, pues ha desvelado sus epitafios, el tipo de ataud para su tumba y algo del contenido de su testamento, que acaba de redactar.

Finalizada la exposición, los asistentes tuvieron ocasión de departir en el salón-restaurante unos minutos, acompañados con unas copas del buen vino de Terraesteban. (Angel García)